(Madrid, 1976)

Licenciada en BB.AA - Universidad Complutense de Madrid

Master of Arts - University of Leeds.

Cada artista es producto de una época y de sus circunstancias temporales, geográficas o sociales. Marina Molares es consecuencia de los distintos lugares y culturas en los que se desarrolló y que la han incitado a crear un refugio para la intimidad creativa que ella llama Claustrofilia.

Nacida en una familia de padre español y madre estadounidense, vivió su infancia en distintos países y situaciones que fueron mostrándole mundos a cuyas costumbres y modos se adaptaba.

Y en los que aprendió a compartir y convivir, lo mismo en Bélgica, China, EE.UU. o el Reino Unido, por ejemplo. Luego, en la soledad, establecía su propio cosmos en un refugio de espacios y figuras que convertía en sus creaciones.

Desde su infancia en Bélgica o en un colegio chino como única occidental, Marina extrajo la enseñanza de que podía convivir con todos, y que si lo deseaba podía aislarse después para vivir su mundo creativo.

Igual le ocurrió en los otros países a los que la llevó el trabajo de su familia. Convivía, conocía y pertenecía a esos mundos y abrió su mente a ese pluralismo que acepta todo para sintetizarlo y crear un arte suma de los demás.

Ya adulta e independiente supo salir al exterior, impregnarse de él y volver al claustro creativo, al líquido amniótico propio en el que se concentra para crear su propio mundo, suma de todos.

Aunque influido por el exterior, ese mundo es único y exclusivamente suyo, por lo que su Claustrofilia expresa todo lo que crea, lo que le da su fuerza, originalidad y empatía, desde el refugio que protege y permite expandirse.